sábado, 29 de enero de 2011

Porque nadie lee este blog

Porque nadie lee este blog, he decidido hacer mi declaración de una buena vez.
Una declaración de odio y burla, una declaración de guerra sin armas de fuego aunque sí con mucha crueldad.

La haré a manera de una historia que no podría contar en la cara de los protagonistas, porque mi cobardía es superlativa.

La historia se titula: Cuando dos perdedores se juntan

Alberto no era nadie. Alejandra tampoco. Es decir, tenían ocupaciones que colmaban sus días. El chico era un estudiante graduado de universidad. Decía que había terminado ingeniería, pero andaba más entre los predios de la astronomía, ya que observaba a los astros con un respeto que causaba risa. Por otro lado, Alejandra estudiaba algo que no quería, pero que le podría convenir. La carrera de economía era totalmente ajena a ella, y soñaba con ser veterinaria. Sin embargo, terminó por aceptar que no podría seguir los estudios que quería mientras no terminara lo que ya había iniciado. Su devoción por algo estúpido, al igual que en el caso de Alberto, se hacía evidente cada vez que escuchaba al grupo Coldplay, por el que hubiera dado el pellejo.

Alberto y Alejandra nunca se conocieron durante los 20 primeros años de su existencia. Aunque, pensándolo bien, tal vez sí se cruzaron las caras, pero esos rostros eran tan poco notables que bien pudieron haber pasado sin reconocerse. Hago una pequeña acotación aquí: sostengo que si uno se cruza con alguien de su tribu humana, lo reconoce con apenas verlo. Es por ello, por ejemplo, que los corruptos siempre se juntan con los corruptos y las putas con las putas. Por esa sencilla razón, parecía que sus destinos no corrían riesgo, que tal vez nunca se juntarían.

Ambos entes eran desastrosa y dolorosamente irrelevantes para la historia del universo.

Hasta que la explosión de popularidad de las redes sociales ocurrió finalmente, y el mundo se redujo a una fracción de lo que originalmente era. Alberto se había dado cuenta de que su necesidad de ser querido y de tirar (situaciones mutuamente incluyentes según él) era mucho más grande que su determinación de adorar las estrellas en silencio cada sábado por la noche, y de desear haber nacido en un país de habla inglesa y de poseer un biotipo más claro y más alto. Un día soleado de invierno, mientras renegaba, decidió buscar a una posible amada en la red social de moda. Su decisión fue marcada por la canción "Together" de Suede.

En los días posteriores, Alberto concienzudamente inició una búsqueda enfermiza de posibles candidatas para el trono de su corazón. Buscó en los grupos de fans de la música que le gustaba, y halló -para su sorpresa- varias coincidencias que le parecieron agradables. El segundo paso sería iniciar una fijación por alguien en particular que pudiera caer ante su labia (según él) bien desarrollada y su morbosa anglofilia.

CONTINUARÁ.

2 comentarios:

  1. Por qué me viene a la mente la canción "I have forgiven Jesus" de Morrisey cuando leo esto.......?

    ResponderEliminar
  2. Será porque tal vez conoces a algún Alberto (figurativamente hablando) que tenga fantasías eróticas con Mozz, lo que implica un cuadro letal de anglofilia :D

    ResponderEliminar